¡Carnaval!

A veces, un poco en broma, un poco en serio, me imagino una escuela en la que
se enseñara la conjugación al revés: ellos, ustedes, nosotros, él, tú, yo .
Antonio Deltoro / Poeta

Soy mamá desde hace once años y nueve meses más nueve meses de gestación. Cuando mi primogénito ingresó a nivel primaria, el mundo estaba inmerso en un lamentable confinamiento por pandemia a causa del virus covid-19, así que sus clases durante el primer grado y parte del segundo, fueron en línea. Debido a la crisis, no hubo festivales por el Día de la Madre hasta el 2023, cuando él se encontraba cursando el tercer grado.

En Nantli, la maternidad es el eje a partir del cual giran temas como educación, infancias, lactancia materna, parto natural, crianza positiva, crianza con apego; entre otros, como parte de un todo que inicia en la gestación y culmina con la muerte, nos interesa el ser humano y su desarrollo. Por tanto, la labor que se realiza en las aulas y los centros escolares se convierte en un foco de atención porque es necesario que todos conozcamos lo que pasa durante ese tiempo en el que nuestros hijos están en la escuela: ¿Qué, cómo, con quién, cuándo, por qué, para qué aprenden? Y también, cómo logran ese proceso los docentes, cuáles son sus retos y logros, sus propuestas.

Confieso que vivo con nostalgia cada festival porque inevitablemente me recuerdo siendo niña y lista para bailar para mi mamá: carnaval brasileño, danza hidalguense, danza de los viejitos, huapango y más, de ahí surgió mi pasión por la danza folklórica a la que tantos años me dediqué, pero particularmente, recuerdo a mi padre tomando fotografías de ese “gran momento” en el que salía no solo a bailar sino a jugar con mis compañeros, a vestirme con trajes inusuales, a peinarme de otras formas y sonreír para la foto.

Tiempo después, viví los festivales como maestra de danza y la percepción cambió por completo: había que entregar un programa nutrido y diverso para disfrute de las mamás. Y luego pasaron muchos años antes de que volviera a presenciar una celebración escolar, ahora estamos en 2026 y mi hijo termina el nivel primario para pasar a secundaria y por ello es que había esperado con ansiedad y profunda emoción el “último baile” por el día de la mamá. La decepción llegó cuando en la escuela se anunció que “por disposición oficial” se cancelaba la celebración para el día de la madre y el día del padre y se establecía el día de la familia. Así que, ni bailable, ni vestuario tradicional, ni celebración, ni nada. Entonces, ocurrió la magia: la escuela que me invitó a impartir talleres por el Día del Niño, me invitó cálidamente a su festival para las mamás y ahí estuve, no en primera fila pero disfrutando de una comunidad en la que, el orden, el respeto, la cordialidad, la empatía y una línea directiva incluyente en todos los sentidos, nos dio la bienvenida a todas las mamás.

El programa se enmarcó en la temática de “Carnaval Internacional” con la intención de incluir la celebración de México como sede mundialista a partir del mes de junio de este año, así que los números musicales fueron variados:

Remix Brasilero

Latin Party Mix

Yo Viviré

Remix Explosión

Remix Merengue

Fusión de Ritmo y Sabor

Cada número mostró una mezcla de ritmos tradicionales y conocidos, con nuevas propuestas musicales porque finalmente, vivimos en un mundo globalizado, pero los vestuarios fueron seleccionados con esmero y detalles llenos de color y texturas para que las niñas y niños pudieran moverse y disfrutar al momento de moverse al ritmo de la música. En un patio amplio, iluminado y con un mural que destacaba la celebración a mamá, además de espacios destinados para personas adultas mayores y para las mamás de los chiquillos que se iban presentando, grado a grado fueron presentando sus números entre aplausos, fotografías, porras y un ambiente carnavalesco.

La comunidad escolar no se limita a alumnos y maestros, es y debe ser incluyente porque todos somos parte de la formación infantil: madres, padres, abuelitas, tías, primas, vecinas, docentes, personal de apoyo, cooperativa, comedor, etc. Más aún, en un centro escolar que se encuentra al interior de una comunidad con sesenta años de antigüedad y cuyos vecinos han visto generaciones enteras de niñas y niños desfilar, bailar y correr por los pasillos para llegar a tiempo todas las mañanas a la puerta de la escuela.

Escribe el investigador Manuel Gil Antón: “En la escuela nos asomamos, aunque ya lo hayamos hecho en el vecindario, a la maravilla compleja de la diferencia. Del respeto por lo que difiere de las costumbres y las creencias del grupo al que podamos pertenecer se obtiene otro valor, de manera que el espacio social de formación y encuentro que es la escuela debe ser el más seguro en la sociedad.” (Revista de la Universidad de México, Núm. 897, 2022)

Y esa seguridad, pluralidad y respeto se vivió en el “Carnaval” realizado por la escuela primaria “Profr. Francisco Nava Bañuelos”, en el que no sólo presenciamos coreografías rítmicas sino talentos naturales de los chicos que participaron cantando: Eleni Viviana Prieto Huerta, Misael Uriel Ruiz Herrera, Elizabeth Fiore Méndez Gutiérrez, Said González Cabrera, Sofía Neri Alcántara. También escuchamos “Cielo Rojo” con el coro de niñas de todos los grados y finalmente, la participación de la banda de guerra que también incluye alumnas y alumnos de todos los grados.

¡Gracias infinitas! A una escuela que está cumpliendo su rol de transformar a su comunidad, su entorno y a las familias, gracias a la dirección del Profr. Mario Alberto Ruiz Vázquez y de la subdirección académica a cargo de la Profra. Karla Villagrán Gasca, personal administrativo y de apoyo, personal del comedor, profesoras de educación física y por supuesto, la plantilla docente: maestras Yadira, Alma, Lizet, Zaret, Silvia, Michel, Josefina, Ema, Cynthia, Rachel, Érica y maestro Pedro. Gracias por regalarme la oportunidad de sentir y disfrutar un festival lleno de color, de calidad y calidez humana, de sentirme entre mamás que, como yo, dan lo mejor de sí mismas para ver a sus hijos desarrollarse en un entorno seguro, comprometido y profesional y que esbozan una sonrisa de satisfacción al verlos lucirse en el escenario.

¡Felicidades a todas las mamás!

Somos Nantli: Narrar, Visibilizar, Transformar.

Por: Elizabeth Cruz – Comunicóloga, Escritora y Editora de “Patolli”

Mayo 8, 2026

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