¡Madres!

Existe una conexión que quizá pase desapercibida entre el mar de conmemoraciones y días festivos que inundan nuestro calendario oficial y es que entre el 30 de abril y el 15 de mayo, el día de la madre se posiciona como una de las festividades que más ingresos genera entre regalos, comidas, flores, moda, etc. Cifras aparte, reflexionar respecto a las infancias obliga a sumergirse en el mar de la educación y detenerse en el día del maestro, que queda entre las madres y las niñas y niños.

De esta forma, lo que debería ser un triángulo equilátero, con tres lados iguales, se convierte en una compleja figura escalena como parte de un contexto que no garantiza equidad para la niñez, las mamás y mucho menos, para los docentes.

Para muestra, basta un botón: el día de ayer se anunció como “la noticia del año” la modificación al calendario escolar motivada por la “intensa ola de calor” que ya azota en algunos estados del país y la realización del mundial de futbol, así que será el 5 de junio (hasta este momento) cuando las escuelas realicen el cierre de un ciclo escolar.

Lo que muchos parecen olvidar es que justo en este año, la llamada “generación de la pandemia” concluye el nivel primario; es decir, que las niñas y niños que ingresaron a primer grado en modalidad virtual en el 2020, ahora terminarán sus estudios en sus casas y nuevamente frente a las pantallas, pero esta vez para mirar el futbol según lo ha determinado la autoridad educativa.

Guadalupe Nettel (escritora mexicana) escribió para Revista de la Universidad de México: “Los niños de hoy serán los responsables del mundo de nuestra vejez y también los futuros custodios del planeta. Si como decía Sigmund Freud “infancia es destino” nos corresponde a todos -hombres y mujeres- responsabilizarnos de que sea lo más luminosa posible.” (Núm. 853, Nueva Época, octubre de 2019)

En tiempos de inmediatez y de politización de los temas, el foco se centra en la educación que reciben las infancias dentro de los centros escolares y el romanticismo o lo “políticamente correcto” nos hace pasar por uno de los tres lados escalenos del triángulo: la familia, refiriéndose en realidad, a las mamás, porque de nueva cuenta, en temas de infancias, las mamás son las primeras en ir al banco de los acusados.

De esta forma, pasamos de celebrar a la niñez con dulces, juguetes (ahora videojuegos y/o dispositivos electrónicos) y diversiones a comprar flores y chocolates para las mamás, aunque tampoco se les reconozca y valore en la justa medida: porque si son profesionistas y trabajan, son etiquetadas como “malas madres” y si se dedican al cuidado y la crianza las clasifican como “madres sumisas y abnegadas”. Las primeras, encuentran en los centros escolares el lugar más seguro y confiable para delegar el cuidado de los hijos durante el horario laboral, pero este año, tendrán cinco semanas sin escuelas a partir del 5 de junio. Las segundas, tendrán más trabajo porque criar y administrar el hogar se complica a la hora de hacerlo al mismo tiempo. Y en el tercer ángulo escaleno, están las maestras y maestros que tendrán que modificar su plan escolar y lograr, en tiempo récord las evaluaciones necesarias para entregar boletas finales. Todo está conectado.

Tres fechas, tres ángulos de una misma figura, tres perspectivas y tres temas que deben reflexionarse, corregirse y acompañarse hasta lograr una forma más equilátera: niñez, maternidad y educación. ¡Nada fácil! ¿Y dónde están las políticas públicas?

Somos Nantli: Narrar, Visibilizar, Transformar.

Editorial

Mayo 8, 2026

© Copyright - Nantli