Lactancia Materna

“La civilización comenzará el día en que la preocupación por el bienestar de los recién nacidos prevalezca sobre cualquier otra consideración». –Wilhem Reich / Psiquiatra Austriaco

Lactancia Materna

Así es esto de las gelatinas: unas cuajan y otras… ¡no! Es la frase que solía decirme un amigo universitario apenas a principios de este siglo. La frase me parecía divertida y absurda al mismo tiempo hasta que me convertí en adulta funcional y la entendí.

Hoy no es un día habitual. Hoy me encuentro justo en medio de un salto de fe como he llamado a esta etapa en mi vida en la que mi hijo está dejando su etapa de infancia y yo estoy alcanzando la menopausia. Él se va a la secundaria dentro de unas semanas y yo emprendo el enésimo proyecto de mi vida con ganas de que me brinde el sustento diario necesario para una vida plena y tranquila para mí y mi hijo.

En medio de la vida, de sus “asegunes” y de sus claroscuros sigo enfocada en narrar y visibilizar sobre un tema que me parece fundamental.

¿Por qué hablar de lactancia en tiempos de inteligencia artificial, de familias homo y mono parentales, de empoderamiento femenino?

¿Es la lactancia una nueva forma de control sobre las madres o es la llave a su libertad?

¿Cuál es el punto de convergencia entre lactancia materna, autobiografía y empoderamiento femenino?

Me convertí en madre un mes de julio del 2014 y de forma casi instintiva yo sabía que amamantar a mi hijo era la vía directa a una vida más plena para ambos y no me equivoqué. Consulté diversas fuentes desde mi esencia periodística y en el camino esto fue algo de lo que encontré:

“Dadas las condiciones actuales de desarrollo tecnológico y el desafuero consumista depredador que se ha desarrollado en el mundo entero a partir del modelo industrial occidental, reivindicar un acto tan naturalmente simple se vuelve, cómo no, revolucionario y esperanzador.” – Ileana Medina en “Una nueva maternidad” (Reflexiones de mujeres en la red), Ed. Ob Stare, 2011

Había leído que amamantar a los bebés es importante y necesario y era lo que más deseaba hacer, pero él se negaba así que opté por extraerme la leche y se la daba en biberón, completando con fórmula. Curiosamente, por la fecha en que nació había una campaña especial en medios de comunicación sobre lactancia materna e incluso unos días después se celebró la semana mundial de lactancia y había mucha información en todos lados, yo me obsesioné con el tema y empecé a revisar programas de televisión, a buscar información en internet y leer artículos en revistas.” – “Yo, Mamá”, Elizabeth Cruz, Ed. Acribus, 2015

De cara a la tecnología, la defensa por lo natural, lo que se nutre, lo que crece con cuidado y tiempo puede parecer obsoleto, pero es una defensa por la vida misma.

La idea no es aislada, en 2006 el mundo cinematográfico nos regaló el filme “Niños del hombre” una película de ciencia ficción situada en el año 2027, basada en la novela homónima de P.D. James de 1992. Hace dos décadas el contexto parecía lejano y hoy, nos encontramos en una realidad no tan distópica y por cierto, ya hemos atravesado una pandemia por gripe apenas hace seis años, al igual que ocurre en “Niños del hombre”.

La humanidad mamífera como es tal vez sea imperfecta, pero es una especie que está en peligro de extinción no por amenazas venidas del espacio sino por sus semejantes llenos de intolerancia e ignorancia y deseosos de poder y control.

“Demostrar (científicamente) que lo mejor para el bebé humano es algo que no necesita comprarse con dinero es ya de por sí revolucionario.” – Ileana Medina en “Una nueva maternidad” (Reflexiones de mujeres en la red), Ed. Ob Stare, 2011

La leche materna es poderosa por sus componentes biológicos, no cuesta ni requiere de aditamentos que generen basura o que deriven en un consumismo irracional y se acopla muy bien a un estilo de crianza respetuoso con los tiempos y las necesidades del bebé.

La revolución de las madres: el desafío de nutrir a nuestros hijos.” – Laura Gutman / Escritora

Aunque me había preparado durante nueve meses para amamantar a mi hijo, no lo logré y no entendí la razón hasta muchos años después cuando acepté el contexto y las condiciones en que me convertí en mamá: soy madre soltera, renuncié a mi empleo formal y seguro para quedarme con mi bebé de tiempo completo porque no lo quería en una guardería y tampoco tenía con quién dejarlo y tal decisión en mi vida implicaba que debía depender del padre; es decir, tuve que pactar con el diablo a cambio de disfrutar de mi hijo y aún así, yo no podía declarar mi maternidad en soltería porque era casi un pecado capital, una mancha en la “intachable” familia que me crió y todo ello, me generaba ansiedad que estrés que repelía a mi bebé de mi pecho. Pasaron algunas semanas antes de que lográramos la conexión y entonces ya no hubo retorno: lo amamanté cuatro largos años.

La mejor herramienta de consuelo que la naturaleza ha diseñado y perfeccionado durante miles de años para nuestras criaturas. La más cálida, la más barata, la más sencilla, la más portátil, la más nutritiva, ¡la más perfecta! La teta sirve para todo esto y mucho más.” – “Lactivista”, Dra. Ibone Olza

Amamantar fue uno de los principales puntos de desencuentro entre mi familia y yo: ¿Amamantar, para qué? ¡Dale el biberón y olvídate del tema! Incluso el padre de mi hijo juzgaba mi empeño por lactar. No entendían y yo no perdía el tiempo explicando la razón de nutrir a mi hijo de forma natural y la única que podía brindarle todos los beneficios necesarios para su desarrollo, además de la fuerte conexión entre ambos al que muchos le temen: el apego. Le temen porque no lo entienden y se contrapone a muchos intereses del orden establecido y de las reglas de juego establecidas socialmente.

La leche humana, diseñada especialmente para el sistema digestivo del bebé, es fácilmente asimilada, cosa que no sucede con las fórmulas artificiales. Protege al bebé contra enfermedades y promueve el desarrollo de cada uno de los sistemas de su cuerpo tal como fue planeado por la naturaleza.” – “El arte femenino de amamantar”, LLLI, 2001

Como madres, no estamos erradas si hacemos caso de nuestro instinto, aunque la sociedad insiste en alejarnos de esa naturaleza humana que nos inclina a cuidar, proteger, nutrir la vida.

Han pasado doce años desde que me enfrenté al enorme reto de amamantar y bastó con relajarme, centrarme en mi hijo y el milagro ocurrió. La vida es así, sigue su cauce, su ritmo y su tiempo, el resto es vanidad y por eso es importante insistir en la lactancia materna en tiempos de modernidad, de inteligencia artificial y de saltos tecnológicos. La evolución humana no se trata de tocar la luna sino de aprender el corazón de otras vidas desde el amor, el respeto y el cuidado para preservar la especie humana. De eso se trata el arte de amamantar y por eso es un acto revolucionario en tanto reflejo de nuestro instinto humano, mamífero, real y terrenal.

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2026, uno de sus lemas es: «Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona.» El mundo nos demuestra cada día que su ciclo de renovación ha iniciado y una de las muchas formas de salvarlo es defendiendo la naturaleza humana a través de una de sus creaciones más maravillosas: la especie humana.

Lactar es un acto autobiográfico en tanto que, escribimos memoria a través de hilos irrompibles compuestos de nutrientes, oxitocina y amor. Es sinónimo de libertad porque si bien la lactancia humana es necesaria, la libre elección también lo es en tanto respeto el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo y eso, es ante todo, empoderamiento femenino. Insistir en amamantar no implica una nueva forma de esclavismo o sometimiento de la mujer, implica el involucramiento de toda la sociedad y por ello es un acto revolucionario que cambia la forma de pensar y construir el tejido social. La lactancia es tan poderosa que permite hacerlo en todas las circunstancias y en todos los estilos de familia.

¡Sigamos dando teta!

Somos Nantli: Narrar, Visibilizar, Transformar.

Por: Elizabeth Cruz – Comunicóloga, Escritora y Editora de “Patolli”

Agosto 3, 2026

¡Somos Comunidad Nantli!

Un espacio de encuentro, conexión y colaboración entre mujeres.

© Copyright - Nantli